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Guía del programa para gestionar un almacén para pymes

Encuentre el mejor programa para gestionar un almacén. Nuestra guía explica las funciones, las ventajas y cómo elegir la solución ideal para su pyme.

Guía del programa para gestionar un almacén para pymes

¿Tu almacén está desorganizado? Piensa en un freno invisible que ralentiza el crecimiento de tu empresa. Cada día genera costes ocultos, retrasos en los envíos y, lamentablemente, clientes insatisfechos. La solución no es trabajar más, sino trabajar de forma más inteligente. Descubre cómo un programa para gestionar un almacén, más conocido como WMS (Warehouse Management System), puede transformar tus operaciones.

Esta guía te mostrará cómo un WMS no es solo un simple software, sino un socio estratégico para tu negocio. Aprenderás cómo transformar el caos en eficiencia quirúrgica, reduciendo drásticamente esos errores humanos que parecen inevitables.

Adoptar una plataforma de gestión significa disponer de los datos adecuados en el momento oportuno para tomar decisiones rápidas y fundamentadas. No se trata solo de saber qué hay en el almacén, sino de comprender cómo y cuándo se mueve cada artículo.

En un mercado donde la velocidad y la precisión lo son todo, contar con un WMS ya no es un lujo. Es una necesidad absoluta para garantizar que tu pyme pueda crecer y competir.

En este artículo veremos juntos:

  • Cómo un programa de gestión de almacenes transforma tus operaciones diarias.
  • Las funciones esenciales que debes buscar para optimizar realmente tus procesos.
  • Los beneficios concretos que obtendrá, en términos de reducción de costes y aumento de la productividad.
  • Cómo integrar el análisis de datos para realizar predicciones precisas y adelantarse a los acontecimientos.

¿Cómo funciona realmente un programa para gestionar el almacén?

Imagina tu almacén como un aeropuerto muy transitado. Las mercancías son los aviones: llegan, se clasifican, se aparcan y luego parten hacia su destino. Un programa para gestionar el almacén es la torre de control que dirige cada movimiento, asegurando que todo vaya sobre ruedas, sin retrasos ni contratiempos.

Es el sistema nervioso central de tu logística. No se limita a registrar entradas y salidas, sino que actúa como un director de orquesta digital que coordina cada elemento para crear un flujo de trabajo armonioso y eficiente.

El corazón operativo del sistema

En el centro de cada WMS (Warehouse Management System) hay tres pilares fundamentales que trabajan en sinergia para transformar el caos en orden. Cada uno tiene una función específica, pero está estrechamente interconectado con los demás.

  • Gestión de los datos maestros del producto (SKU): cada producto recibe su tarjeta de identidad digital, el SKU (Stock Keeping Unit). No se trata solo de un nombre. Contiene toda la información esencial: dimensiones, peso, proveedor, ubicación exacta en la estantería y nivel mínimo de existencias. Es la base de datos que permite a la plataforma «conocer» cada uno de los artículos que gestionas.
  • Control de los flujos entrantes (Inbound): Cuando llega mercancía nueva, la plataforma gestiona la recepción, comprueba que todo coincida con el pedido de compra y asigna a cada artículo la ubicación de almacenamiento más lógica. ¿El objetivo? Optimizar el espacio y los recorridos que los operarios deberán realizar en el futuro.
  • Gestión de flujos de salida (Outbound): desde el momento en que un cliente realiza un pedido, la plataforma toma el control. Guía al operador en la recogida de la mercancía (picking), supervisa el embalaje (packing) y gestiona la creación de los documentos para el envío. El objetivo es uno solo: tramitar el pedido en el menor tiempo posible y sin errores.

El siguiente diagrama muestra claramente cómo un almacén desorganizado repercute negativamente en los costes, los plazos y, en última instancia, en la satisfacción del cliente.

Diagrama plano de un almacén desorganizado con un icono central y flechas que indican los costes y los problemas.

Este mapa conceptual no deja lugar a dudas: la ineficiencia logística se traduce directamente en pérdidas económicas y daños a la reputación de la empresa.

La tecnología que lo hace todo visible

¿Cómo consigue la plataforma «ver» y rastrear cada movimiento con una precisión casi milimétrica? La respuesta está en la automatización de la identificación. Este proceso elimina la necesidad de registros manuales, que no solo son lentos, sino que también son la fuente de más del 62 % de los errores de inventario.

Piensa en tu almacén como una gran biblioteca. La plataforma de gestión es el bibliotecario digital que no solo sabe dónde se encuentra cada libro, sino que también conoce su historia, cuántas veces se ha prestado y cuándo hay que reponerlo.

Las tecnologías clave que permiten esta visibilidad incluyen:

  1. Códigos de barras y códigos QR: son el lenguaje universal del almacén. Escaneados mediante lectores portátiles (los denominados «terminales»), permiten identificar un producto y registrar su movimiento en una fracción de segundo.
  2. Tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia): esta tecnología supone un gran avance. Las etiquetas RFID se pueden leer a distancia y en masa, sin necesidad de una línea de visión directa. Esto le permite hacer el inventario de toda una estantería o un palé simplemente pasando por delante con un lector.

Al integrar estas tecnologías, un programa de gestión de almacenes obtiene una visión completa y en tiempo real de todo lo que ocurre. Esta visibilidad es la base para optimizar las existencias, reducir los costes operativos y, en última instancia, entregar al cliente adecuado el producto adecuado en el momento adecuado.

Las funciones avanzadas que marcan la diferencia en tu logística

Las funciones básicas, como la carga y descarga, son solo el punto de partida. Un programa moderno para gestionar un almacén se distingue por sus capacidades avanzadas, aquellas que transforman un simple registro digital en un verdadero motor de eficiencia. No se trata solo de automatizar tareas, sino de introducir un nivel de inteligencia capaz de cambiar el rendimiento de su logística de la noche a la mañana.

Ir más allá del simple registro de movimientos significa dotar a tu empresa de herramientas que miran hacia el futuro. En lugar de limitarte a contar lo que tienes, empiezas a prever lo que vas a necesitar, a optimizar cada movimiento y a garantizar una trazabilidad a prueba de errores.

El operario de almacén utiliza una tableta digital para gestionar el inventario entre las estanterías con cajas.

Gestión inteligente de existencias

El miedo a quedarse sin un producto muy demandado a menudo te lleva a acumular existencias excesivas, inmovilizando capital valioso. Por otro lado, una ruptura de stock (stockout) se traduce en una venta perdida y, lo que es peor, en un cliente que se dirige a la competencia.

Una plataforma avanzada resuelve este dilema con una gestión de existencias que «piensa». El sistema no se limita a mostrarte la cantidad disponible, sino que calcula automáticamente los niveles de reposición basándose en el historial de ventas, la estacionalidad e incluso los plazos de entrega de tus proveedores.

Este enfoque basado en datos te permite:

  • Establecer umbrales mínimos dinámicos: la plataforma te avisa cuando un artículo está a punto de bajar por debajo del nivel de seguridad, generando automáticamente un pedido de compra sugerido.
  • Evita el exceso de existencias: al analizar la velocidad a la que se mueven los productos, el sistema te ayuda a identificar aquellos que se mueven lentamente, evitando acumulaciones que solo suponen un coste.

La gestión inteligente de las existencias transforma su almacén de un coste estático a un activo dinámico. El objetivo no es tener «más mercancía», sino tener «la mercancía adecuada en el momento adecuado».

Trazabilidad completa por lotes y fechas de caducidad.

Si trabajas en el sector alimentario, farmacéutico o cosmético, la gestión de lotes y fechas de caducidad no es una opción, es una obligación legal. Y hacerlo a mano es una operación compleja, lenta y con un riesgo de error muy alto.

Una plataforma de gestión especializada automatiza todo el proceso. Ya en la fase de recepción de mercancías, asigna a cada producto su número de lote y fecha de caducidad. Esta información permanece vinculada al artículo durante todo su ciclo de vida en el almacén, lo que garantiza una trazabilidad completa y sin esfuerzo.

Piensa en una retirada de productos: con un solo clic, puedes identificar inmediatamente qué clientes han recibido artículos de un lote específico, actuando con una rapidez y precisión impensables con un sistema manual.

Esta atención a la trazabilidad está perfectamente en línea con las tendencias logísticas. En Italia, la centralización de los flujos es cada vez más marcada: entre 2018 y 2023, la proporción de entregas directas desde el almacén central ha aumentado del 87 % al 90 %. Concentrar las existencias, como ponen de manifiesto análisis recientes, reduce los costes y mejora la capacidad de respuesta, pero hace que la trazabilidad sea aún más importante. Para profundizar en la evolución de los flujos logísticos, puede consultar más detalles en Tendencias Online.

Optimización de las rutas de recogida

El picking, es decir, la recogida de artículos para preparar un pedido, es una de las actividades que más tiempo consume en el almacén. Se estima que el tiempo que dedican los operarios a desplazarse entre las estanterías puede llegar a representar hasta el 50 % del tiempo total de preparación de un pedido. Es una cantidad enorme.

Una plataforma avanzada optimiza este proceso actuando en dos frentes:

  1. Lógicas de recogida (FIFO/LIFO): el sistema guía al operador para que recoja la mercancía según criterios precisos. La lógica FIFO (First-In, First-Out) es fundamental para los productos perecederos, ya que garantiza que los artículos que llegan primero se envían primero, eliminando el desperdicio. La lógica LIFO (Last-In, First-Out), por su parte, puede utilizarse para productos no perecederos, en los que el último artículo almacenado es el más fácil de alcanzar.
  2. Optimización de la ruta de recogida: en lugar de dejar que el operario recorra el almacén sin rumbo fijo, la plataforma crea una «lista de recogida» inteligente, ordenada según la ubicación física de los artículos. En la práctica, traza la ruta más corta y lógica para recoger todos los productos de un pedido, lo que reduce drásticamente los tiempos de desplazamiento y aumenta la productividad.

Estas funciones transforman la recogida de una actividad manual y desorganizada en un proceso científico y optimizado, con un impacto directo en la velocidad de tramitación de los pedidos y en la satisfacción del cliente final.

Las ventajas reales y cuantificables para las pymes y el comercio minorista

Adoptar un programa para gestionar un almacén no es una simple actualización tecnológica. Es una inversión estratégica, una de esas que tienen un retorno económico tangible y medible. Especialmente para las pymes y en el mundo del comercio minorista, donde cada euro cuenta, los beneficios se traducen en un aumento directo de los márgenes y en una ventaja competitiva que marca la diferencia.

En lugar de navegar a vista, confiando en intuiciones o estimaciones aproximadas, una plataforma WMS te ofrece datos precisos. Ilumina esas áreas grises de ineficiencia y te permite intervenir de forma quirúrgica. Los resultados se ven inmediatamente, en varios frentes: desde la productividad interna hasta la sonrisa del cliente final.

Reducción drástica de los errores de envío

El error humano en la preparación de pedidos es uno de los costes ocultos más elevados que existen. Cada producto erróneo que sale del almacén desencadena una reacción en cadena desastrosa: el coste de la devolución, el tiempo perdido en gestionar el trámite, el nuevo envío y, lo peor de todo, un cliente decepcionado.

Una plataforma, en cambio, guía al operario paso a paso. Le indica la posición exacta y, mediante un simple escaneo, verifica que el artículo recogido sea el correcto. Este sistema puede reducir los errores de recogida hasta en un 90 %, eliminando casi por completo las devoluciones por mercancía errónea y todos los costes que ello conlleva.

Aumento de la productividad operativa

Piénsalo: ¿cuánto tiempo pasan tus operarios buscando productos en las estanterías? ¿O descifrando pedidos escritos a mano, quizá con prisas? Un WMS acaba con todo esto, optimizando los recorridos y automatizando la creación de listas de recogida.

El objetivo no es hacer que las personas trabajen «más», sino ponerlas en condiciones de trabajar «mejor». La plataforma elimina los tiempos muertos, transformando los minutos perdidos en pura productividad.

Esto se traduce en un aumento directo de la eficiencia. Un equipo dirigido por un sistema informático puede llegar a procesar hasta un 30-40 % más de pedidos en el mismo periodo de tiempo, sin aumentar el estrés ni la carga de trabajo.

Optimización del espacio y del capital

Un almacén gestionado «a ojo» casi siempre conduce a un uso ineficiente del espacio. Una plataforma de gestión, por el contrario, sabe exactamente dónde se encuentra cada artículo y te ayuda a aprovechar cada metro cúbico disponible, sugiriendo las ubicaciones de almacenamiento más inteligentes.

Pero el verdadero golpe maestro lo da en el capital circulante. Una gestión precisa del inventario te permite reducir el exceso de existencias, liberando liquidez que antes estaba bloqueada, inmovilizada, en productos sin vender. Este análisis se vuelve aún más potente si lo vinculas a un software de inteligencia empresarial, que le ayuda a comprender qué productos se venden más rápido y cuáles, en cambio, solo acumulan polvo.

Este enfoque estratégico es el futuro. No es casualidad que se prevea que, para 2025, la gestión de almacenes en Italia se verá transformada por la automatización y la inteligencia artificial. El uso del aprendizaje automático permitirá analizar los datos en tiempo real para optimizar el inventario, haciendo que los «almacenes inteligentes» dejen de ser un lujo para convertirse en un estándar competitivo.

Mejora de la satisfacción del cliente

Al fin y al cabo, cada optimización que realizas internamente tiene un único y gran objetivo: atender mejor al cliente. La rapidez, la precisión y la fiabilidad son los pilares sobre los que se construye una experiencia de compra que deja huella.

  • Envíos más rápidos: un proceso de preparación y embalaje que funciona a la perfección reduce drásticamente los tiempos de tramitación.
  • Cero errores: el cliente recibe exactamente lo que ha pedido, a la primera. Sin frustraciones, sin esperas.
  • Existencias fiables: la integración con el comercio electrónico evita vender productos que en realidad no están disponibles, lo que previene una de las experiencias más negativas para quienes compran online.

Combina estos elementos y obtendrás la confianza y la lealtad del cliente. Y esto, en el mercado actual, es la ventaja competitiva más difícil de imitar y la más valiosa de conservar.

Cómo elegir la plataforma de gestión de almacén más adecuada para ti

Elegir un programa para gestionar un almacén no es una simple compra técnica, sino una decisión estratégica que condicionará la eficiencia de tu empresa en los próximos años. El mercado ofrece un sinfín de opciones, pero lo cierto es que no existe una solución «mejor» en absoluto. Solo existe la adecuada para tus operaciones y tus planes de crecimiento.

Antes de perderte entre demostraciones y folletos, el primer paso es mirar dentro de ti mismo. Debes tener una idea clara no solo de dónde estás hoy, sino sobre todo de dónde quieres estar mañana. El objetivo es encontrar un aliado, no un nuevo problema que gestionar.

Los criterios fundamentales de evaluación

Para no equivocarte de rumbo, centra tu análisis en tres pilares. Estos son los factores que determinarán el éxito de la inversión y su rendimiento económico real a lo largo del tiempo.

  1. Escalabilidad: Tu empresa crecerá. Ese es el objetivo. ¿La plataforma que elijas hoy será capaz de gestionar el doble o el triple de pedidos dentro de dos años? La escalabilidad es su capacidad para adaptarse a más productos, más usuarios y más complejidad, sin obligarte a cambiarlo todo de nuevo. Un sistema que no es escalable es una inversión temporal, destinada a convertirse en un freno.
  2. Facilidad de uso (experiencia del usuario): una herramienta muy potente pero incomprensible es, de hecho, inútil. Tu equipo debe sentirse cómodo utilizándola tras una formación razonable. Una interfaz intuitiva y unos flujos de trabajo lógicos no son detalles: reducen los errores humanos, aumentan la productividad y hacen que la herramienta sea adoptada efectivamente por todos, incluso por los menos tecnológicos.
  3. Capacidad de integración: El almacén no es una isla. La plataforma debe «hablar» el mismo idioma que los demás sistemas que ya utilizas: tu sitio de comercio electrónico (ya sea Shopify o WooCommerce), tu sistema de gestión (ERP) y tus plataformas de análisis. Una integración fluida es la clave para automatizar los datos, decir adiós a las entradas manuales y garantizar que todos los departamentos trabajen con información alineada y actualizada. Mapear tus procesos de gestión empresarial es el punto de partida ideal para comprender cuáles son estas conexiones vitales.

On-premise vs Cloud: la decisión clave

Una de las primeras decisiones que hay que tomar es la relativa a la infraestructura. ¿Instalo la plataforma en mis servidores (on-premise) o me decanto por una solución de suscripción a través de Internet (Cloud o SaaS)? La respuesta depende de tu presupuesto, de los recursos informáticos de los que dispones y de la flexibilidad que necesites.

La elección entre una instalación local (on-premise) y un servicio por suscripción (Cloud/SaaS) es una encrucijada fundamental. Cada modelo tiene implicaciones específicas en cuanto a costes, mantenimiento y flexibilidad operativa.

Comparación entre soluciones WMS locales y en la nube (SaaS)

Evaluación de los principales factores a tener en cuenta a la hora de elegir entre una instalación local y un servicio de suscripción.

Factor WMS On-Premise WMS Cloud (SaaS)Coste inicial Muy alto. Requiere la compra de licencias, servidores y hardware dedicado.Bajo o nulo. Se basa en una cuota periódica (mensual o anual).Mantenimiento A cargo de la empresa. Requiere personal de TI para actualizaciones, copias de seguridad y seguridad.Incluido en el servicio. El proveedor gestiona todos los aspectos técnicos.Flexibilidad Limitada. El acceso suele estar restringido a la red de la empresa.Máxima. Accesible desde cualquier lugar a través de una conexión a Internet, ideal para el teletrabajo.Actualizaciones Manuales y a menudo costosas. Requieren la intervención de un técnico para su implementación.Automáticas y continuas. La plataforma está siempre actualizada a la última versión disponible.Control Total. Control total sobre los datos y la personalización del sistema.Menor. La personalización está limitada a las opciones ofrecidas por el proveedor.

Hoy en día, especialmente para las pymes, la balanza se inclina claramente hacia la nube. Los bajos costes iniciales y la agilidad operativa que ofrece son ventajas difíciles de ignorar.

La lista de preguntas que hay que hacer a los proveedores

Cuando empieces a hablar con los posibles proveedores, no te dejes deslumbrar por las demostraciones llamativas. Prepara una lista de preguntas específicas para profundizar y comparar las ofertas de forma objetiva.

  • Costes totales: ¿Cuál es el coste total de propiedad (TCO)? ¿Hay costes ocultos por la instalación, la formación o módulos adicionales que hoy no veo?
  • Soporte técnico: ¿Qué tipo de asistencia ofrecen? ¿Está incluida en el precio o se paga aparte? ¿Cuál es el tiempo de respuesta que garantizan?
  • Implementación: ¿Cuánto tiempo se tarda, por término medio, en ponerlo todo en marcha en una empresa como la mía? ¿Quién nos acompañará paso a paso?
  • Formación: ¿Hay algún programa de formación previsto para mi equipo? ¿Cómo funciona y cuánto cuesta?
  • Seguridad y copias de seguridad: ¿Cómo protegen mis datos? ¿Con qué frecuencia realizan copias de seguridad y cómo funciona la recuperación si algo sale mal?

Elegir el programa adecuado para gestionar un almacén significa dar un nuevo impulso a tu crecimiento. Haz las preguntas adecuadas, evalúa cuidadosamente y tómate el tiempo necesario para tomar una decisión informada. Será tiempo bien invertido.

La inteligencia artificial para transformar el almacén en un centro estratégico

Un programa moderno para gestionar un almacén no es solo un registro digital. Piénsalo bien: es una mina de oro de datos sin procesar. Cada movimiento de mercancías, cada pedido, cada reposición... todo genera información. Si se analizan de la manera correcta, estos datos pueden transformar el almacén de un simple centro de costes al motor estratégico de tu empresa.

Y aquí es donde entra en juego la inteligencia artificial.

Integrar tu WMS con Electe, una plataforma de análisis de datos basada en inteligencia artificial para pymes, significa pasar de una gestión reactiva a una proactiva. En lugar de correr a buscar soluciones cuando surge un problema, como una ruptura repentina de existencias, puedes anticiparte y actuar con antelación.

Software de gestión de almacén con gráficos analíticos y control de inventario en monitor profesional.

Un panel de control como este no solo es atractivo a la vista: traduce datos operativos complejos en información visual inmediata. Por fin hace visibles las tendencias de ventas y el rendimiento del inventario que, de otro modo, quedarían ocultos entre los números.

De la previsión de la demanda a la optimización que se anticipa a los problemas

¿Pero cómo funciona en la práctica? La inteligencia artificial toma los datos históricos de ventas de su WMS y los cruza con un sinfín de otras variables: estacionalidad, tendencias del mercado, incluso factores externos como las fiestas o sus campañas promocionales. El resultado es una previsión de la demanda futura con una precisión que le sorprenderá.

Con la IA, ya no tendrás que adivinar. La plataforma te ofrece una estimación matemática de qué productos venderás, en qué cantidad y cuándo.

Esto te permite optimizar las existencias de forma proactiva, en lugar de reactiva. Por ejemplo, la plataforma podría analizar los datos y sugerirte que repongas un producto dos semanas antes de una campaña de marketing. ¿El resultado? Maximizas las ventas y evitas perder clientes por quedarte sin existencias.

La automatización de estos análisis es fundamental, sobre todo hoy en día. El sector logístico italiano busca más de 100 000 empleados al año, pero el 32,8 % de estos perfiles son difíciles de encontrar. Hay una gran demanda de personas con competencias digitales, pero la escasez de personal corre el riesgo de frenar la innovación. Plataformas como Electe este vacío, poniendo análisis avanzados a disposición de todo el equipo, sin necesidad de contratar a un científico de datos.

Los beneficios concretos de la unión entre WMS y IA

Conectar un programa de gestión de almacenes a una plataforma de análisis no es un ejercicio teórico. Aporta ventajas operativas inmediatas y cuantificables.

  • Menos exceso de existencias: la IA identifica los productos de baja rotación (slow-moving), lo que le permite liberar capital que, de otro modo, quedaría bloqueado en mercancías sin vender.
  • Acaba con las roturas de stock: al analizar los picos de demanda, el sistema te avisa con antelación, garantizando que tus productos estrella estén siempre disponibles.
  • Promociones más inteligentes: puedes simular el impacto de una campaña de descuentos, comprender de antemano cuál será la demanda y preparar el almacén para no encontrarte desprevenido.
  • Decisiones basadas en hechos, no en sensaciones: los paneles de control transforman datos complejos en gráficos claros. Cualquier persona de la empresa puede tomar mejores decisiones. Si quieres comprender mejor los entresijos de estos análisis, echa un vistazo a nuestra guía sobre el análisis de macrodatos.

En pocas palabras, integrar la inteligencia artificial significa dotar a tu almacén de un cerebro. Deja de ser solo el lugar donde guardas los productos y se convierte en el centro neurálgico de tu estrategia, un activo que impulsa activamente el crecimiento del negocio.

Tus preguntas sobre la gestión del almacén

Cuando se plantea un cambio tan importante, es normal tener dudas. Por eso hemos recopilado las preguntas que nos hacen con más frecuencia las empresas que, como usted, están pensando en adoptar un programa para gestionar su almacén.

¿Cuánto me cuesta un programa para gestionar el almacén?

Esta es la primera pregunta, y es lógico que sea así. Sin embargo, no hay una única respuesta.

Las soluciones en la nube, las denominadas SaaS, son las más ágiles. Parten de cuotas mensuales que van desde unas pocas decenas hasta unos cientos de euros, casi sin costes iniciales. Son la opción perfecta para las pymes que quieren empezar de inmediato sin un gran desembolso.

Por otro lado, están las soluciones locales, las que se instalan en tus servidores. En este caso, la inversión inicial es mayor, ya que hay que comprar las licencias y el hardware: estamos hablando de cifras que pueden oscilar entre unos pocos miles y decenas de miles de euros. Lo importante es tener en cuenta el coste total de propiedad (TCO), que lo incluye todo: instalación, formación del equipo, asistencia técnica y futuras actualizaciones.

¿En cuánto tiempo puedo estar operativo?

Todo depende de la complejidad de tu realidad. Si tienes una pyme con procesos bastante estándar, un WMS en la nube puede estar listo para funcionar en pocas semanas.

Si, por el contrario, tu almacén es una máquina compleja, con personalizaciones avanzadas o integraciones con ERP ya existentes, entonces se necesitarán algunos meses. ¿El secreto para no alargarse demasiado? Una planificación bien hecha y la participación inmediata de las personas que trabajarán en él a diario.

El objetivo no es revolucionar el trabajo, sino simplificarlo. Un buen plan de implementación garantiza una transición gradual, minimizando el impacto en las operaciones diarias.

¿Pero realmente lo necesito aunque tenga un almacén pequeño?

Sí, sin duda alguna. Si hoy en día te las apañas con hojas de cálculo, si de vez en cuando se produce un error de selección o si nunca tienes la certeza absoluta de lo que hay en las estanterías, un WMS te cambiará la vida desde el primer día.

Las modernas plataformas SaaS también están pensadas para las pequeñas empresas. Te permiten decir adiós a los errores manuales, automatizar las operaciones repetitivas y ganar precisión de inmediato. Es la mejor manera de sentar las bases para un crecimiento saludable y controlado.

¿Puedo conectarlo a mi tienda online?

No solo puedes, sino que debes hacerlo. Hoy en día, la integración con plataformas como Shopify, Magento, PrestaShop o WooCommerce es la base de cualquier programa para gestionar un almacén que se precie.

Es una conexión vital, porque te permite:

  • Sincroniza las existencias en tiempo real para no vender online un producto que en realidad se ha agotado.
  • Automatizar el flujo de pedidos, que llegan directamente al almacén listos para ser preparados.
  • Elimine horas de trabajo manual y despídase de copiar y pegar datos de un sistema a otro.

Transforme los datos de su almacén en decisiones estratégicas. Con Electe, puedes integrar la información de tu WMS para prever la demanda, optimizar las existencias y aumentar la rentabilidad. Descubre cómo funciona en electe.