IA ecológica: la revolución de la inteligencia artificial sostenible
La GPT-3 de entrenamiento consumió energía suficiente para abastecer 120 hogares estadounidenses durante un año, y las GPU pasaron de 400 W a 1.200 W en dos años. En la actualidad, el 4,4% de la energía estadounidense se destina a centros de datos, y se prevé que se duplique en 2030. Pero la IA ecológica ofrece una salida: chips especializados, computación periférica (75% de los datos procesados localmente en 2025) y marcos de supervisión como CodeCarbon. 2025 decide si la IA será parte del problema climático o parte de la solución.